La enfermera checa que mataba soldados nazis contagiándoles enfermedades

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La enfermera checa que mataba soldados nazis contagiándoles enfermedades de transmisión sexual

El pueblo checo de Trebon ha rendido homenaje a una heroína local de lo más peculiar. No se sabe su nombre, ni su aspecto, pero sí lo que hizo para ganarse fama eterna: matar nazis a base de contagiarles una enfermedad venérea que había contraído tras ser violada por los soldados de Hitler.

En la Segunda Guerra Munidal, la región de Bohemia a la que pertenece esta pequeña localidad fue anexionada por la Alemania nazi bajo el nombre de Protectorado de Bohemia y Moravia. Las factorías de la zona empezaron entonces a fabricar armas para los teutones, y las minas de acero y las huertas fueron expoliadas por las fuerzas de ocupación.

Los nazis gobernaron con mano de hierro la zona, y el hecho de que varias milicias locales se organizaran para ofrecer resistencia a los nazis hizo que estos no solo aplastaran con crueldad cualquier atisbo de rebelión, sino que también maltrataron con saña a la población local.

Uno de esos actos de crueldad extrema fue la violación de la heroína de Trebon, una enfermera que no solo fue atacada por los soldados, sino que también tuvo que vivir con una grave enfermedad venérea que le transmitieron. Pero ella, lejos de agachar la cabeza decidió vengarse manteniendo relaciones sexuales con varios miembros de la tropa alemana, a los que contagió y que murieron por este motivo. Digno de una película de Quentin Tarantino.

La placa que le rinde homenaje fue descubierta en el año 2012, pero la historia de esta mujer no se ha conocido de manera internacional hasta que esta semana el Daily Mail ha entrevistado a Karel Friml, un abogado de 79 años de edad que reside en el mismo edificio en el que supuestamente vivió la mujer.

“Sus actos fueron su propia resistencia y venganza por la violación de su país y la suya propia”, explica Friml al diario británico. El abogado tiene constancia de que la enfermera “tenía muchos amantes alemanes, quizás seis, quizás diez, quizás más”.

La enfermera siempre actuaba de la misma forma. En el hospital en el que trabajaba tuvo que encargarse de cuidar a soldados alemanes heridos. Ese contacto le permitía poder conocerles y mantener relaciones sexuales con ellos a sabiendas de que iba a trasmitirles la enfermedad que padecía.

¿Verdad o mentira?
En un principio, los lugareños desconfiaron de su paisana. Como explica Friml, muchos la llamaron prostituta y la apartaron. Pero cuando reveló su plan, fue considerada como una heroína. Pero sus logros no pudieron ir a más porque la Gestapo la descubrió. Agentes de la policía secreta nazi acudieron a Trebon alarmados por la gran cantidad de bajas alemanas. Apresaron a la enfermera y la ejecutaron de un tiro.

Existen dudas razonables sobre la historia de la sanitaria vengadora. La historiadora y encargada del museo de Trebon, Jirina Psikova, asegura que no existe ningún documento que avale el relato en el que creen sus paisanos, pero que se trata de una historia que ha pasado de padres a hijos de forma oral.

Según explica Psikova, la historia de la enfermera polariza a los lugareños: “algunos dicen que solo era una prostituta y que transmitía enfermedades de transmisión sexual entre los oficiales alemanes, pero otros la consideran una auténtica patriota que fue violada e infectada por los nazis y que decidió cobrarse su venganza”.

‘Stalag’, ficciones sexuales sobre nazis
La historia de una víctima violada por los nazis y que luego se venga de ellos mediante el sexo recuerda mucho a las tramas de las novelas del genero ‘stalag’, que fueron habituales a finales de los 50 y principios de los 60 en Israel. En ellas, grupos de prisioneros eran salvajemente maltratados por los nazis en campos de concentración, pero encontraban la manera de liberarse del yugo opresor y atacar a sus captores abusando sexualmente de ellos.

Una de los libros más populares de este tipo fue House of Dolls, escrito por Yehiel De-Nur, un superviviente judío de Auschwitz. En la obra, De-Nur mezcla realidad y ficción para contar los abusos que se vivían en el campo de concentración. En concreto, centra la acción en Danielle, una joven que es secuestrada por los nazis y obligada a militar en las ‘Joy Division’, grupos de prostitutas que que tenían como principal función satisfacer sexualmente a los oficiales y a los presos colaboracionistas.

Según De-Nur, muchas mujeres judías fueron obligadas a satisfacer los apetitos carnales y sufrieron las locuras de los nazis. Pero su libro, a pesar de ser muy impactante, y que durante años fue lectura obligatoria para los escolares israelíes, es considerado hoy en día como una ficción, ya que los soldados nazis no tenían permiso para acostarse con una mujer judía.

Visto en Yahoo

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